Podría acelerar la detección de futuras pandemias víricas y mejorar la atención a infecciones neurológicas como la meningitis y la encefalitis, señalan los autores.
El equipo ha utilizado una potente técnica de secuenciación genómica, llamada secuenciación metagenómica de nueva generación (mNGS, por sus siglas en inglés).
Los científicos desarrollaron inicialmente una prueba clínica mNGS para analizar el líquido cefalorraquídeo, que rodea el cerebro y la médula espinal. La prueba se ha aplicado a miles de pacientes con síntomas neurológicos inexplicables en la UCSF y otros hospitales de EE. UU. durante un ensayo de siete años. En el estudio, los autores demostraron que identifica correctamente el 86% de estas infecciones.