Un equipo del Centro de Regulación Genómica (CRG) ha desarrollado un sistema pionero que utiliza inteligencia artificial para crear secuencias de ADN sintético capaces de controlar con precisión la actividad de genes específicos en células de mamíferos. Este avance, publicado en la prestigiosa revista Cell, representa un hito en el campo de la biología sintética.
Tecnología innovadora
El sistema funciona como un “diseñador genético” inteligente:
- Los investigadores introducen instrucciones específicas (ej: “activar este gen solo en precursores de glóbulos rojos”)
- La IA genera la combinación óptima de bases de ADN (A, T, C, G)
- Se sintetizan químicamente fragmentos de ~250 letras
- Estos se introducen en células mediante vectores virales
En pruebas con células sanguíneas de ratón, la tecnología demostró una precisión sin precedentes, activando genes diana solo en los tipos celulares deseados.
Aplicaciones médicas prometedoras
Este desarrollo abre nuevas posibilidades para:
- Terapias génicas más seguras y específicas
- Corrección de enfermedades causadas por fallos en la expresión génica
- Tratamientos personalizados con menos efectos secundarios
“Es como tener un lenguaje de programación para células vivas”,
explica Robert Frömel, autor principal del estudio. “Podemos escribir instrucciones precisas que la célula ejecutará exactamente como queremos”.

Base de datos única
Para entrenar el sistema, los científicos crearon la mayor biblioteca de secuencias reguladoras:
- Más de 64,000 potenciadores sintéticos diseñados
- Probados en 7 etapas diferentes del desarrollo celular
- Analizada su interacción con 38 factores de transcripción
Próximos pasos
Aunque los resultados son prometedores, los investigadores destacan que:
- Se necesitan más estudios de seguridad antes de aplicaciones clínicas
- El sistema actual funciona en células sanguíneas, pero podría adaptarse a otros tejidos• El objetivo final es crear terapias génicas más precisas y seguras para humanos
Este avance representa un salto cualitativo en nuestra capacidad para “reprogramar” células de manera controlada, abriendo nuevas fronteras en medicina regenerativa y tratamiento de enfermedades genéticas.
